Juegos pequeños, hechos con terquedad.
Seis juegos publicados, los demás todavía en el cuaderno.
Jugar juegos online→Juegos que corren en el navegador, sin instalar nada y sin tienda de por medio. Por ahora hay uno, y es diario.
Entrar a juegos online →Una frase al día, la misma para todo el planeta. Escríbela rápido y limpio: tu puntaje suma al de tu país, y cada día gana un país.
Vienen más juegos para el navegador. Los seis de abajo son descargables para iOS y Android.
Un puzzle sobre tableros que se mueven mientras piensas.
Un gato, unos tejados y ningún freno.
Toca en la marca. Invierte. Repite.
Un punto gira alrededor de un aro. Tócalo justo cuando pase por la marca: cada acierto invierte la dirección, acelera el punto y achica la marca. Un toque, reflejos puros. ¿Hasta dónde llega tu racha?
Cada obstáculo cae en el pulso.
Un juego de caída infinita donde la música y los obstáculos comparten un solo reloj. Cada obstáculo es una nota del tema que estás escuchando, y su altura te dice hacia qué lado moverte: mientras más juegas, menos miras y más escuchas.
Un toque. Una puerta cerrándose. Falla por 30 milésimas y lo vas a sentir.
El carrito de Frank recorre seis ciudades de Estados Unidos y en cada una el hot dog se arma distinto.
Toma el pedido, ármalo y entrégalo antes de que se acabe la paciencia. Algunos clientes te dictan la lista; otros solo te dicen qué se les antoja. Y vienen más ciudades: el completo con palta, el choripán y el perro caliente con papas encima.